Logo EPI Excelencia Profesional Integral, S.C.
La superación es producto del estudio constante
Inicio Quiénes Somos Mensajes de Superación Capacitación Docencia Egresados Contáctanos
Antes de tener una mascota
Por: José Manuel Guzmán Godos

  
143 consultas
Sin duda, las mascotas son hermosas y cumplen una función en la vida. El principal objetivo que los humanos les asignan es el de ser su compañía. Poseer una mascota proporciona a su dueño, una gran satisfacción. Sin embargo, no siempre el cariño y el apego a la mascota va aparejado con el compromiso y la responsabilidad de cuidarlo.

A veces, parece que se les toma como un objeto más.

Tomemos en cuenta que son seres vivos y que, tu jardín, tu recámara o tu azotea no son su hábitat.

Es lo primero que habría que preguntarse si se desea tener una mascota. ¿Tendrá un lugar cómodo parecido a su hábitat natural? En una ciudad, lo dudo; en un departamento, lo dudo. La naturaleza de un animal es estar libre; tenerlo en una jaula, en un área de casa, en una azotea o en una recámara conviviendo con los que ahí duermen, no es lo óptimo.

¿Qué comerá? ¿Será viable que se reproduzca? ¿Se le dedicará tiempo? ¿Se le tratará bien o sufrirá maltrato? ¿Se le podrá atender si se enferma?

¿En todo eso se piensa? Normalmente no… en lo que se piensa es en la satisfacción de poseerlo y es todo.

Esto es lo que observo.

Vivo en un área en la que la mayoría de las personas tienen uno o dos perros como mascotas. Otros tienen gatos o aves que es lo más común.

A menudo, las mascotas son motivo de disgusto ya que sus dueños no se ocupan de ellos y sus necesidades.

Una persona saca a pasear a sus perros y no recoge sus heces, lo cual molesta a sus vecinos y aparte contamina; una gata en celo maúlla todas las noches sin que sus dueños puedan hacer nada para callarlos; algunas personas tienen economía limitada y a veces no les alcanza el presupuesto para alimentar a la mascota o para llevarla al veterinario si se enferma.

Hay personas tan fanáticas de una mascota, que la imponen en su familia y es motivo de pleitos, ya que nadie se hace cargo de atenderla y en muchas ocasiones la mascota resulta hiperactiva y con el síndrome de “chivo en cristalería” ya que destruye y deteriora los muebles de la casa, porque para educarle, también se requiere de una inversión.

Los perros lloran como bebes cuando los dueños los acostumbran a su cercanía y al salir a hacer sus actividades, sus aullidos se escuchan a varias cuadras de distancia.

Las mascotas sufren de muchos modos si no tienen dueños conscientes que les proporcionen buenas condiciones de vida. Si esto es así y en honor a la justicia, no debiera tenerse una mascota si no se le puede brindar una condición óptima de vida.

Para los que tienen la posibilidad, ¡felicidades! Para los que no la tienen, lo mejor sería que no la adquirieran, sufrirán más de lo que disfruten y perturbarán a otros que vivan con ellos.

Tener una mascota es una decisión seria de vida… es como una persona y requiere de todo lo que necesita un ser vivo digno… y muchos de nosotros no tenemos ni la más remota idea de cómo tratarlos, amarlos y cuidarlos.

Antes de tomar una mascota habría entonces que tomar en consideración que todos estén de acuerdo, la acepten y se hagan responsables de su bienestar. Que tengan el espacio suficiente para proporcionarle libertad y movimiento.

Por supuesto, la decisión es de cada quien y una vez comentado lo anterior, disfruten, en vez de sufrir y hacer sufrir a sus mascotas.

Saludos cordiales.

7/Febrero/2017
 
Compártelo con tus amigos por
Escribe tu opinión sobre este artículo
 
• Inicio
• Quiénes Somos
• Mensajes de Superación
• Docencia
• Egresados
• Contáctanos
Visitas:
© Derechos Reservados - Excelencia Profesional Integral S. C. - Diseño: ¡Ya lo Encontré! El Directorio de México