Logo EPI Excelencia Profesional Integral, S.C.
La superación es producto del estudio constante
Inicio Quiénes Somos Mensajes de Superación Capacitación Docencia Egresados Contáctanos
Zakariya Al-Razi
Por: José Manuel Guzmán Godos

  
473 consultas
Es el nombre de un eminente médico persa, nacido en el año 865 y fallecido en el 925 D.C.

Hijo de un comerciante en su ciudad, vivía modestamente con su padre quien tenía la ilusión de que el joven Zakariya siguiera sus pasos en el comercio, pero el joven tenía otras inquietudes a muy temprana edad se enamoró y se casó.

La esposa era muy ambiciosa y le exigió una alta dote, la cual el joven, no pudo pagar. La esposa demandó el divorcio y el juez se lo concedió, por lo que quedó prisionero por no poder cumplir con el compromiso. Es su padre quien paga para que lo liberen y así el joven comerciante, toma una decisión definitiva marcharse de su ciudad natal, Teherán, para ir a aprender alquimia y medicina en Bagdad.

Con esa decisión y contrariando profundamente a su padre, Zakariya marchó en busca de su destino.

En esos tiempos estaba difundida la idea de que en un laboratorio rústico y mezclando y fundiendo diferentes tipos de metales, inferiores se podían convertir en oro. También se pensaba que se podría desarrollar un elíxir que conservara sano y joven a quien lo bebiera. Aún ahora en diferentes partes del mundo, esa ilusión se conserva.

El joven aspirante a Alquimista y Médico fue descubriendo paulatinamente, las propiedades curativas de las plantas y también sus efectos letales al comprobar que varias de ellas eran dañinas e incluso mortales. Al poseer tales conocimientos y aplicarlos, logró curaciones imposibles para su tiempo al rescatar a enfermos moribundos, lo cual le dio fama de “revividor de muertos” sus ganancias ascendieron, lo que le atrajo fama de alquimista y que podía convertir metales en oro.

Al regresar a su ciudad natal, descubrió que su padre había muerto y que su antiguo bazar estaba ocupado. Con su fortuna pudo recuperar el negocio y la casa de su padre y volvió a buscar a su exesposa, quien lo volvió a despreciar.

Al saber de su regreso, los sultanes y grandes personajes de su ciudad buscaron sus servicios; era muy acertado en su diagnóstico y en su prescripción de jarabes y mezclas de hierbas para curar todo tipo de males. Ante personas de poder, después de haberles curado, solicitó un espacio para erigir un hospital, de modo que tomó discípulos y lo habilitó logrando llevarla salud a su ciudad.

Su fama se extendió, trabajaba incansablemente; por las mañanas, en su bazar; por las tardes, instruyendo a sus discípulos, curando y violando la ley a veces, ya que, su práctica le exigía conocer de primera mano la anatomía humana y se hacía de cadáveres pagando por ellos para efectuar sus investigaciones.

El rey de un sultanato vecino, le mandó llamar un día; sufría una extraña enfermedad para ese tiempo, la gota, que impedía al soberanocaminar y lo tenía postrado entre agudos y persistentes dolores. Los médicos de su corte, habían tratado inútilmente de curarle y la llegada de un médico externo, les produjo mucha molestia y celos, así que se encargaron de sabotear en la medida de lo posible, los trabajos de Zakariya; debido a sus amplios conocimientos y su agudo pensamiento analítico como resultado de sus investigaciones, estaba mucho más adelantado que aquellos médicos y descubrió que había un complot liderado por la reina para matarlo. También descubrió que le suministraban mal las medicinas que él preparaba. Su conocimiento le decía que el Rey debía mejorar… no empeorar. Tuvo mucho éxito y acrecentó su fortuna ya que el Rey lo premió con varias cargas de oro.

También comprendió muy bien en su tiempo, los orígenes de las llamadas enfermedades psicosomáticas. Las pérdidas, los duelos, la infelicidad, las tragedias y los traumas, deben ser escuchados sin juzgar, permitiendo que la carga emocional, se diluya al externar la palabra. Con lo que aporta valiosos conocimientos para la psicología y la psiquiatría.

En ese tenor, también curó personas que sufrían trastornos mentales por motivos emocionales y que en su tiempo se les consideraban locos o poseídos.

Retornó una vez más a su tierra natal precedido de gran fama como médico y alquimista. Continuó investigando y logró desarrollar el alambique para elaborar sus mezclas, a él le debemos el descubrimiento del alcohol utilizado para desinfectar las heridas.

El médico Zakariya deja una gran aportación escrita para la medicina. 184 libros sobre tratamiento de enfermedades y medicina en general, así como aportaciones a la química.

Con fama y fortuna vuelve a buscar a su ex-mujer de la cual siempre estuvo enamorado, la mujer lo rechaza una vez más y esta vez, la dote no es la razón… la razón es que está gravemente enferma. El médico ofrece curarla… ella se niega y muere, no sin antes confesarle ¡que siempre lo había amado!

Para mitigar su dolor, el médico se entrega febrilmente a su obra: investigación, curación, enseñanza, escritos científicos.

Los gobernantes creen que se encuentra fabricando oro. Lo llaman a palacio y le ordenan que elabore oro para las arcas reales; por más que explica que no es posible convertir en oro metales más bajos, no le creen y lo mandan golpear para que revele sus secretos. Tomando en cuenta que no hay tales secretos como lo pretenden, lo golpean hasta dejarlo moribundo.

Queda postrado y casi ciego, y muere en corto tiempo debido a las heridas que, por su gravedad, sus discípulos no pueden sanar.

Este gran médico demuestra con sus descubrimientos y su vida que:

• Una mente educada, con sentido crítico y creativo, puede hacer grandes cosas por la humanidad.

• El dolor es superable y no debe impedir la realización personal y el cumplimiento de nuestra misión en la vida.

• Que los mitos que se desarrollan en las mentes de otras personas, por ignorancia, pueden ser pulverizadas con el peso de la verdad y la mayoría de las veces, el costo es alto.

• Que aunque parezca mentira, los ignorantes arrasan con las cosas bellas y creativas que desarrollan las almas cultivadas. Por tanto, cada quien en su nivel, necesita cultivarse para que se vaya erradicando la ignorancia y la barbarie, desde el punto en el que nos encontramos.

Saludos cordiales.

14/Diciembre/2015
 
Compártelo con tus amigos por
Escribe tu opinión sobre este artículo
 
• Inicio
• Quiénes Somos
• Mensajes de Superación
• Docencia
• Egresados
• Contáctanos
Visitas:
© Derechos Reservados - Excelencia Profesional Integral S. C. - Diseño: ¡Ya lo Encontré! El Directorio de México