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Un Decálogo Ancestral para Educar a los Hijos
Por: José Manuel Guzmán Godos

  
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Un amoroso padre leyó un tratado ancestral sobre el trato a los hijos; tomó los elementos básicos y parafraseó el contenido. Lo dedicó a su relación con su hijo y lo comparte ahora con todos los padres que buscan ser responsables y buenos guías de sus hijos.

Este es el resultado:

"Si Dios te ha dado un hijo, alégrate; pero al mismo tiempo tiembla por la gran responsabilidad que ha puesto en tus manos. Si actualmente tienes la bendición de tener a un pequeño duendecillo entre los 3 y 6 años y que te reconoce como su Papá o Mamá y que la sociedad también te lo reconoce como tal, entonces esto es para ti!

Uno: Demuéstrale amor, abrázalo y dile repetidamente lo mucho que lo amas. Siéntete orgulloso de sus pequeños y grandes triunfos. Reconócelos y motívalo a seguir sumando logros como puede ser leer, escribir, contar etc. Establece un parámetro de castigos y recompensas y cúmplelas!

Dos: Se para el su "Súper Héroe"; permanece a su lado cuando te necesite; conviértete en un cazador de dragones y monstruos todas las noches y libera su cuarto de ellos antes de que cierre sus ojos para dormir!

Tres: Asegura que como padre o madre te respete; como amigo te extrañe; pero que hasta la muerte te ame!

Cuatro: Incúlcale valores y morales como el respeto al prójimo y a los mayores, ser pulcro (una tarea nada fácil de lograr), a no arrojar basura en la calle o desde un vehículo, a respetar el sexo opuesto, a no mentir, a respetar las leyes y normas de la sociedad; pero sobre todo (y para mi, la más importante de todas), el respeto a sus ideas y espacio de intimidad!

Cinco: Si acostumbra hacer berrinches, ponle carácter, y si es necesario una palmada en su trasero, hazlo. Suprímele lo que más le guste y explícale porque lo haces y que tenga claro que toda acción conlleva una consecuencia. Asegúrate de cumplirle cada promesa que le hagas, sea buena, (o menos buena) y si te equivocas, reconócelo y discúlpate - estos consejos te darán excelentes resultados!

Seis: Fortalece Su Auto-Estima. Elimina de tu vocabulario palabras y frases como: tont@, bob@, no te soporto, me tienes hasta la coronilla, lo sabía... tenías que ser tú, no puedes, todo lo haces mal, eres brut@ y otras similares. No olvides que las conductas son aprendidas y todo lo que le hagas o digas quedará grabado en su ser interior, creándole paradigmas y creencias que en su vida de adulto le impedirán tener una vida plena!

Siete: Somos su espejo y ellos actúan por reflejos. Si tienes vicios como el alcohol, el tabaquismo, drogas o juegos de azar y los practicas en su presencia; ¿qué crees que pasara? Recuerda, tus acciones hablan más fuerte que tus palabras!

Ocho: Enséñale con orgullo a que familia pertenece - cuáles son sus raíces familiares, el significado de su nombre y apellidos; que sepa a donde pertenece, y su lugar en la familia primaria!

Nueve: Si por razones poderosas, ya no puedes seguir con tu pareja y tienes que partir; recuerda que la separación o divorcio es de tu pareja y no de tu hij@. No lo olvides ni lo culpes de tus errores, el no tuvo la culpa!

Diez: Guíelo a través del bullicioso camino de la vida. Enséñale que es un ser maravilloso; que es creación de Dios; que todo lo que desee lo puede lograr con paciencia, perseverancia y con la fe y confianza en sus capacidades. Todo es posible si crees en ti!

Los hijos son el préstamo más hermoso que te hace el Padre Creador. Ellos están llenos de preguntas e inquietudes, de miedos y curiosidad, de tenacidad y debilidades; pero sobre todo, los hijos son los que te alegran el día cuando llegas a casa abatido, cansado y con la sensación de que has viajado hasta el fin del mundo. Ellos con solo verte brincan de alegría, gritan y corren a recibirte. Te abrazan con toda su fuerza y te dicen "Que bueno que llegaste papi... te extrañé... hoy pasé la lección... sí pude". Es en esos momentos cuando todo tu obscuro día desaparece para darle paso al más hermoso de los arcoíris y solo alcanzas a pensar y decirte a ti mismo "Gracias Dios por bendecirme con mi hij@".

No permitas que las circunstancias de la vida te impidan disfrutar de ese maravilloso regalo; pues muy pronto crecerán y entonces el/ella también tendrá ocupaciones propias que no le permitirán atenderte o verte!

Por eso, disfrutemos su inocente y pícara compañía, de sus abrazos, besos y ternura; porque con el pasar del tiempo, ell@s también serán Padres o Madres, pero nunca cambiará el hecho de que seguirán siendo nuestros hij@s!

Saludos cordiales.

22/Julio/2015
 
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