Logo EPI Excelencia Profesional Integral, S.C.
La superación es producto del estudio constante
Inicio Quiénes Somos Mensajes de Superación Capacitación Docencia Egresados Contáctanos
Las Puertas de mi Casa Rechinan
Por: José Manuel Guzmán Godos

  
516 consultas
En casa también hay dos vidrios rotos por donde se cuela el polvo… y el agua cuando llueve; debí cambiar un foco que se fundió en mi sala hace unas tres semanas. Una de las mesitas de servicio se encuentra sin su protección de hule en una de sus patas; cuando abro mi zaguán, me cuesta trabajo sacar la llave ya que se queda atorada y la función de abrir que antes era suave y precisa, ahora debo de forzarla un poco para que de vuelta y que pueda sacar la llave de la chapa con facilidad.

Me doy cuenta de esos desperfectos y lo dejo pasar… hay otros que viven aquí y tampoco hacen nada… ¿por qué siempre yo?

Además me molesta que se descompongan las cosas, ¿No las sabrán hacer más resistentes?, ¿más duraderas? De pronto lo que estaba bien, deja de funcionar y parece que si se deteriora una cosa, al poco tiempo se deterioran otras más hasta que tu casa es como si tuviera reumas, todo le rechina, todo le cruje, o le funciona mal.

La semana pasada, fue el baño, y la computadora se desconfiguró, una semana antes, fue la regadera y la conexión del gas.

Un poco antes la bici amaneció ponchada y hubo que cambiar los fusibles ya que se fundieron.

¡Cómo se pierde tiempo con esas descomposturas…! ¿Habrá algún remedio para que eso no ocurra?

Parece que no. Son todas esas pequeñeces las que nos perturban y si no les dedicamos un tiempo para atenderlas, en un corto período, se deteriorarán más y habrá que invertir más tiempo y recurso en mantenerlas funcionando.

Las cosas que conforman nuestras casas o los implementos para que tengamos vidas cómodas requieren nuestra atención y mantenimiento.

Habremos de estar alertas para tener repuesto de lo que podamos utilizar y sea reemplazable como focos, fusibles, pegamento, parches para las bicicletas, silicón, cable, cuerda, ligas, herramientas básicas, y repuesto de lo que sepamos pueda romperse o deteriorarse, además de hacerse conciente de que las cosas se desgastan, se deterioran, se pierden o se descomponen. ¡Cómo es molesto que te ocurra por la noche cuando sabes que no podrás conseguirlas porque los comercios ya están cerrados!

Lo mejor es procurar una cultura de la prevención, a veces una pequeña gotera se convierte en una cascada; un vidrio roto, en un motivo de accidente o inundación y suciedad y una cerradura rota, en pérdida de privacía o invasión de los amigos de lo ajeno.

De pronto también es necesario detenerse y dejar de lado la negligencia y la irresponsabilidad, todos los que viven en una casa y/o trabajan en una oficina, son responsables del mantenimiento y buen funcionamiento de todo lo que ahí existe y está a nuestro uso y servicio.

Si se deterioró en mis manos, tengo el compromiso de avisar y de reparar lo antes posible; si me doy cuenta, tengo el compromiso de ayudar a reparar y de cooperar para que no se demerite o deteriore la funcionalidad del lugar o el objeto dañado.

Si la puerta se colgó, arrastra y rechina, hay que atornillarla y ponerle un poco de lubricante para que se deslice suavemente; Si el vidrio está roto, hay que cambiarlo; si el foco está fundido, hay que reemplazarlo; si la cerradura está atascada, hay que repararla; si la llanta de la bicicleta está ponchada, hay que parcharla; si hay una gotera, hay que darle mantenimiento inmediato.

Hay gente que no comprende que las cosas requieren mantenimiento, las dejan caer y después ya nada es lo mismo, eso pasa con sus propios cuerpos y a veces con sus relaciones más significativas…

A todo lo útil y valioso que llegue a nuestras manos, hay que darle mantenimiento, so pena de verlo destruirse ante nuestra vista.

Una invitación a las nuevas generaciones a que no dejen caer todo aquello que funcionaba bien cuando llegaron y que con el uso se fue deteriorando por uso cotidiano o por descuido inconsciente; no tienen idea lo frustrante que es trabajar para que todos estén cómodos, las cosas estén bien, y se descompongan o rompan o queden inútiles por falta de un trato adecuado o una indiferencia inconsciente… ¡A PONERSE LAS PILAS!

Saludos Cordiales.
 
Compártelo con tus amigos por
Escribe tu opinión sobre este artículo
 
• Inicio
• Quiénes Somos
• Mensajes de Superación
• Docencia
• Egresados
• Contáctanos
Visitas:
© Derechos Reservados - Excelencia Profesional Integral S. C. - Diseño: ¡Ya lo Encontré! El Directorio de México