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¿Eres Prejuicioso?
Por: José Manuel Guzmán Godos

  
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Te contaré una historia. Greta es una mujer de 30 años. Trabaja en un corporativo por su trabajo viaja por transporte público por lo que está expuesta a todo lo que sucede en el trayecto y es muy observadora.

A base de observaciones y en función a sus creencias previas, no vive tranquila, está llena de prejuicios. Es de las mujeres que piensan que todos los hombres son iguales. Siente animadversión por las personas que no tienen su mismo color de piel (es blanca) duda mucho de quien tiene una creencia religiosa distinta a la suya, detesta a quien tiene gustos musicales distintos, no tolera tener cerca personas que denoten rasgos indígenas, piensa que todos los psicólogos están locos y que las personas de escasos recursos deberían apartarse de su vista.

Sí… Greta está llena de prejuicios. Los formó de manera superficial, quedándose solamente con lo que oyó o vió superficialmente y a todo eso le agregó miedo y odio… por no atreverse a conocer lo que le hace ruido por dentro.

Ese es el fondo del prejuicio. Es tener un concepto de algo o de alguien por anticipado, el primer juicio o concepto sin que se llegue a comprender bien a bien el total del asunto. La persona maneja ignorancia de información para allegarse de semejantes conclusiones. Etiquetas que les endilga a los demás sin ver más allá de la apariencia.

Generalizar con miedo y odio da lugar al prejuicio… el prejuicio puede tener carga positiva o negativa. Nos puede impedir ser libres de pensamiento y vivir mundos internos muy complicados y excluyentes. La discriminación deriva del prejuicio.

Podemos alimentar inconscientemente el prejuicio y por consiguiente la discriminación y sentir mucha incomodidad emocional, ya que es difícil así, estar en armonía con las personas y por consiguiente con nosotros mismos.

Para superar estas desarmonías recordar que el prejuicio nace de la ignorancia, en primer término hay que descubrir en nosotros, lo que odiamos o perseguimos en los otros. Esa es la “sombra” a la cual se refería el psicoanalista Carl Gustav Jung. Lo que no toleramos en nosotros lo vemos y lo desplazamos a los demás.

Saludos cordiales.
 
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